¿Donde quieres ir?   

  ARTICULO DE OPINION!
<Cloud> La mia es mas grande que la tuya. <Squall> Pero la mia tiene mas poligonos. Antes de jugar a Final Fantasy VII, mi única experiencia con los
juegos de rol no de mesa, se limitaba al juego de ordenador Might & Magic (la 4ª y 5ª partes, que son juego juntas y por separado), el Light Crusader de mi añorada Mega Drive y algunos minutos con el Illusion of Time (si no recuerdo mal, el primer juego de rol traducido al castellano) y el Zelda.
  No jugaba mucho, la verdad. Entonces me compraron la Play Station y yo ya tenía clara una cosa.
  Quería ese juego que tan buena pinta tenía en el anuncio, el Final Fantasy VII.

  Me encontré frente a un gran juego. De momento el mejor al que he jugado nunca (sólo dos juegos
  podrían discutírselo, el Metal Gear y el Chrono Trigger, pero no me he acabado ninguno de los
  dos... por cierto, ¿alguien me podría decir donde encuentro las Alas del Tiempo?).

No sólo tenía unos buenos gráficos o una música que me encantó
desde el principio, sinó también una trama bien montada, unos personajes carismáticos y un sentido del ritmo que hacía que nunca se volviera pesado (y que me lo volviera a pasar dos veces más, sólo por volver a repetir algunas escenas).

Aún recuerdo aquella mítica noche, cuando a las 2:30 (aprox.) de la madrugada, Sephiroth caía por fin ante el filo de mi espada.
Esta es la cara que se nos queda a todos tras ver una CGI de FF
  Aquella noche dormí bien. Después vendrían las partidas para descubrir todos los secretos que
  me había dejado, Vincent, Yuffie, los límites, las armas, las Armas, los chocobos...
  No fue sólo una partida, no.

  Así, cuando vi en algunas revistas que iba a aparecer un nuevo Final Fantasy me emocioné, lo
  reconozco. Cuando vi las primeras imágenes, se me caía la baba.
  Hay que reconocer que si algo le fallaba al VII era el aspecto gráfico, que aunque bueno, se
  podría definir de simplista (aunque los gráficos SD eran muy graciosos y el vídeo de Cloud en
  moto y la muerte de Aeris son simplemente geniales), y el nuevo Final Fantasy parecía haber
  solucionado ese aspecto.

  Ni corto ni perezoso me lo compré y de momento la presentación parecía buena (que digo buena,
  si es lo mejor del juego, genial). Pero cuando llevé ya unas cuantas horas jugadas comencé a
  verle los defectos. Ahora, al final del tercer CD, intentando que el Ente Artema (penosa
  adaptación de Arma Última) no me canee cada vez que le quiero quitar a Edén, ya estoy bastante
  cansado. Quizá las cosas se arreglen en el último CD, pero no lo creo posible viendo el nivel tan
  bajo que han marcado los tres anteriores.

  Pero como todo no puede ser malo en esta vida, comenzaré diciendo las cosas buenas que tiene
  (¡por fin! No entiendo como aún has aguantado hasta aquí, aguanta que ahora viene la parte
  buena). Indudablemente, lo mejor del juego es el aspecto técnico (mala señal tratándose de un
  RPG, donde tendría que importar más la historia), es decir gráficos y música. Los gráficos, más
  serios, han ganado calidad a raudales y los vídeos son simplemente sublimes. En el aspecto
  musical, Uematsu ha creado melodías que no tienen nada que envidiar a las de Final Fantasy
  anteriores (y Liberi Fatali tiene su huequito en la historia junto a One Winged Angel y el Aria di
  Mezzo Carattere).
Shiva mejora con los años El original sistema de enlaces también se lleva unos puntos a favor, aunque después me despacharé con él a gusto, pero se ha de reconocer que añadía un nuevo factor de habilidad al juego.

Los G.F. aunque perjudicados por el nuevo sistema de “magia sin magia” como yo lo llamo, son más espectaculares, y ahora aportan mucho más que unos cuantos puntos de daño.
  Ahora puedes sacar a Shiva ante un enemigo fuerte sin avergonzarte de no poder sacarle nada
  más potente. Pero aquí se acabó, porque todo lo que no es aspecto técnico muestra una falta de
  elaboración que merece ser premiada.

  Empezaré por lo peor, por lo que le tengo más fobia, los personajes. Cloud adolecía quizá de una
  cierta falta de carisma, pero estaba acompañado por compañeros que le cubrían esta falta, desde
  Barrett hasta Vincent (el más adorado quizás) pasando por Caith Sith, Yuffie, Cid, Red XIII y por
  supuesto las dos grandes féminas del juego, la bellísima Tifa y Aeris (un minuto de silencio por
  favor).

  Cada personaje era diferente, no sólo en aspecto o armamento.
  Eran de razas diferentes (sí, ya sé que el concepto raza es algo relativo, pero es una licencia
  literaria), incluso de especies diferentes. Tenían orígenes diferentes y sobretodo, una psicología
  diferente.

  En FF8 todo esto desaparece de un plumazo. Squall tiene la misma falta de carisma que Cloud,
  potenciada además por su carácter solitario, y personajes como Rinoa, Zell, Quistis o Selphie,
  que deberían cubrirle, no tienen suficiente carisma, ya que son cada uno clones del otro (Selphie
  podría tener los diálogos de Rinoa y nadie se daría cuenta).

Sólo se salva levemente Quistis, cuyo carácter es levemente más depresivo que los demás, e Irvine, que tiene la única escena profunda del juego para pasar después a ser poco más que una estatua (y es que no se puede imitar a Vincent).

Pero toda esta falta de carisma viene agravada por el que yo creo que fue el gran error de Square:
No comment
  Todos los personajes (excepto Rinoa) tienen el mismo origen, el orfanato de Mama Ede (por favor,
  que nombre más poner aquí el insulto deseado), y la misma edad (año arriba, año abajo), lo que
  impide la aparición de personajes más maduros (estilo Cid, Barrett, Vincent o Red XIII) que
  aporten visiones diferentes de la situación (y Laguna no cuenta, también me desahogaré con él
  más tarde).

  Recordemos que cada personaje de FF7 tenía un motivo diferente para odiar a Shin-Ra (y más
  tarde unen objetivos para derrotar a Sephirot, pero cada uno por una causa diferente, acordaos de
  la escena del Viento Fuerte hacia el final del CD 2), mientras que en FF8 todos buscan la derrota
  de Edea y Seifer por el mismo motivo (volvemos a lo de Mamá Ede) y más tarde por extensión de
  la bruja Artemisa (más tarde hablaré de las conversiones de nombres de los traductores).

  Todo lector atento se habrá dado cuenta que he dejado un personaje muy importante de cada
  juego por comentar: Sephirot y Seifer.

¿Por que narices los malos son mas interesantes que el resto de personajes? Seifer es el único personaje mínimamente bien trabajado, pero parece que después de él se cansaron.

Está un poco por encima de la media de carisma de FF8 (al menos tiene una personalidad interesante), pero, reconozcámoslo, era muy difícil igualar el papelón de Sephirot, alguien por quien, a pesar de ser el malo, llegas a sentir lástima y cariño y un ejemplo de soy algo más que el malo de turno que muere al final.

  Y lo prometido es deuda, me voy a meter con Laguna. Laguna tendría que ser el personaje que
  equilibre todo lo que le falta a Squall. Si Squall es solitario, Laguna es extrovertido, si Squall es
  callado, Laguna no para de hablar... Pero han exagerado tanto sus rasgos que parece extraído de
  la Casa de la Pradera, además de desaprovechar el efecto dramático que pudiera tener la muerte
  de Raine o de Julia, con lo que su actitud se convierte en exasperante.