Desarrollo: Square-enix
Producción: Square-enix
Distribución: Atari
Precio: 42.95€
Nº de Jugadores: 1
Idioma Textos: Castellano
Idioma Voces: Inglés
Fecha de Lanzamiento: Ya a la venta
Plataforma: PS2

Clasificación por edades 16+
Contiene Violencia
Contiene Lenguaje Soez

Samurai Legend MUSASHI:

Este juego reune todos los elementos básicos de un Action-RPG, aunque resulta fácil, corto y reiterativo por culpa de los limitados enemigos.

Aun así nos encontramos ante un juego de una lograda éstetica que se inspira en las series de anime modernas.

Gandrake Enterprises es una corporación que pretende diezmar los recursos del Antheum, un pueblo con poderes mágicos.

Para arreglar esto, invocan a un héroe, pero con tan mala pata que en vez de que sus plegarias encuentren respuesta, aparece ante ellos un samurai en prácticas, al que le asignan la misión de ayudar a los oráculos a encontrar las cinco espadas elementales, con las cuales recuperarán su poder.

Controlaremos a Musashi, que tiene que viajar por diversos entornos para cumplir su misión y convertirse en un verdadero heroe.
En estos entornos le esperarán robots cada vez más potentes y trampas que superará a base de saltos, duelos y batallas en tiempo real.

El juego esta dividido en 6 capítulos, en los cuales Musashi tendrá que rescatar a un oráculo o encontrar algun objeto, contando con un jefe final por zona que suele ser muy espectacular y difícil de matar.

Tras superar cada zona obtendremos espadas con nuevos y mejores poderes que nos servirán para ejecutar ataques especiales y superar nuevas trampas.

El factor RPG de este juego es muy marcado, especialmente en lo que se refiere a la gestión de objetos, subida de nivel a través de la acumulación de puntos de experiencia, las conversaciones con gente o visitar un poblado.

La mecánica de este nuevo producto no podría ser más sencilla y sí se puede calificar como un híbrido entre al clásico juego de acción plataformero y el Action RPG.
Se centra en misiones sueltas en zonas concretas en las que hay que cumplir un determinado objetivo, casi siempre encomendado por alguno de los Mystics desde su ciudad volante: Antheum.

Misiónes que primero tendremos que ir avanzando en el argumento hablando con las correspondientes personas repartidas por la urbe para poder realizarlas, labor harto sencila, ya que estarán señaladas en el correspondiente mapa.
Una vez designada, el jugador deberá cumplirla, y cuando vuelva podrá regresar cuando quiera a esa misma zona.

Unas veces por imperativos del guión y otras por voluntad propia, aunque casi podría calificarse de obligatoria si se quiere contar con la experiencia necesaria para poder avanzar.

Por lo general, estas misiones son una combinación de plataformas y pequeños puzzles, en las que hay que hacer frente a una cantidad ingente de enemigos.
Su inteligencia artificial es muy limitada, y sólo tienen posibilidades desbordando por número al jugador.

Los jefes son dificiles, debido a su gran tamaño y resistencia, dificultad a la que además se le añade la caótica cámara del juego.

Entre visita y visita a las zonas de pelea, el jugador puede pasearse por Antheum a su voluntad. La capital de los Mystics está vacía en un principio, salvo algún establecimiento que permite adquirir objetos.

Para que vuelva a recuperar su tradicional bullicio, Musashi no tiene más que encontrar a los ciudadanos que Gandrake secuestró y que se encuentran repartidos por todas las zonas.
Por lo general, su rescate redunda en beneficio del jugador, sobre todo cuando los rescatados desempeñan profesiones que pueden ser muy útiles para la consecución de su objetivo final.
Las fases presentan muy poca variedad entre si, y tener que pasar por ellas en más de una ocasión genera una sensación de monotonía, acrecentada por la extremada sencillez con la que son completadas.
A excepción de los desesperantes jefes finales (debido a la cámara), lo cual supone una grave descompensación en la dificultad durante todo el juego.

Pasando al control de Musashi, es extremadamente sencillo, siendo este uno de los aspectos más positivos del juego.
Nuestro protagonista lleva 2 espadas (cada una con un botón asignado), una siempre será la misma, sirviendo para ejecutar los movimientos simples de katana.
La segunda tiene el cometido de ejecutar un golpe muy fuerte, siendo posible sustituirla por las diversas espadas elementales que van obteniéndose a lo largo del juego.
Aunque el sistema de combos es muy sencillo y accesible, hay que prestar especial atención a esta mecánica de dos espadas, pues en su combinación está la llave del éxito en los combates contra los enemigos.
El repertorio de ataques del protagonista puede verse ampliado gracias a que se mantiene una opción recuperada del previo "Musashiden": la capacidad de copiar las técnicas de los enemigos.
Para conseguirlo hay que encarar al rival y ejecutar una combinación de botones en el debido momento.

Así pues os dejamos a vosotros la última palabra, pues se trata de vuestro dinero como de costumbre, lo único que comentar es que no te dejará mal sabor de boca.